10. abr., 2019

Texto

     Nueva salida del Velo en un 7 de abril

     En un 7 de abril, pero de  1795, una tal Josefina le dijo a Napoleón; “El domingo tenemos que ir al desfile de nuestras tropas”. A lo que Napoleón contestó: “¡No jodas que este domingo la salida del Velo es al Rat penat!”.

     Después de esta anécdota que no por falsa deja de ser cierta, queridos Velos habréis notado que no soy el viejo globero, sino un aprendiz de globero.

     ¡La salida de hoy tenía su dureza y la verdad es que muchos se hicieron un poquito de caquita!

     Salimos de la plaza  el José Vicente, el Sergi y un servidor que por las tonterías que llevo dichas ya habréis adivinado que soy el presi. En S. Just se nos unieron el Rafa y el Izquierdo, más adelante se unió el Oscar ironman y subiendo el Ordal, que esta vez fue con paz y amor, alcanzamos al Luque, al Pesacaíto y su lerele y en la parada del bus nos esperaba el grupo C. formado por el Joaquín, el José María, el Manel y el Maño.

     Me había dejado de nombrar al Blas que también se nos unió al grupo por Molins de Rei. Después de reagruparnos fuimos por la 340 hasta la rotonda que se desvía hacia S. Pere de Molanta, pero el grupo principal (o principiante), decidió irse de turismo por el Penedés, finalmente nos pudimos reunir todos en el bar que había elegido nuestro capitán y almorzamos como está mandado, aunque esta vez no hubo chistes porque nuestro abuelo Cinto no pudo salir con nosotros porque tenía una mudanza de pirámide.

     En la vuelta se produjo una canaleta global y solo el Capi, el Rafa, el José Vicente, el Maño el Oscar y yo, nos adentramos en el Rat penat, que todavía se nos hizo más complicado porque además de sus rampas nos encontramos con unas obras a medias que dejaban el asfalto en muy mal estado y lleno de gravilla que complicaban algunos tramos de bajada, si no, que se lo pregunten al Oscar que en una curva tuvo que hacer un recto, pero por suerte sin daños. Y para finalizar llegamos con suficientes arrestos para hacer la foto en la famosa “bola”. Después bajada con mucha pendiente hasta el pie de costas y autovía a buen ritmo, pero en grupeta.

     En la rotonda del Prat  os volvimos a reunir con los demás Velos y cada cual a su casa después de otro gran día de ciclismo con el Veloclub. Así que, recuerda, si tienes ganas de bici y de cachondeo únete a nosotros y no te arrepentirás y si te arrepientes, pues el próximo domingo quédate en casa ¡aguantando a tu mujer!