3. jul., 2020

Texto

LA EPIDEMIA DE BAILE

Saludos mis queridos amigos y mis queridas amigas. Antes de entrar en materia, y ya que estamos padeciendo las consecuencias de la susodicha pandemia, me gustaría hablaros de una curiosa efemérides que tuvo lugar el 5 de julio (fecha en la que vamos a reanudar el campeonato de excursionismo), del año 1518.

Sucedió en Estrasburgo, ciudad esta que en aquella época formaba parte del imperio romano germánico. Una mujer llamada Frau Troffea comenzó a bailar incontroladamente en la calle durante una semana. Gradualmente se fueron agregando docenas de personas y un mes después había en las calles 400 danzantes. La mayoría murieron como consecuencia de infartos, ataques cerebrovasculares y agotamiento. Con el paso del tiempo a este suceso se le llamó la Epidemia de baile de 1518.

En primer lugar, quiero expresar en nombre de nuestro Club y en el mío propio, nuestra condolencia a todas aquellas familias que se hayan visto afectadas por la pérdida de algún ser querido, como consecuencia de la terrible pandemia que hemos padecido y que, por desgracia, aún seguimos padeciendo. Por otra parte, celebrar que ninguno de nosotros hayamos contraído ese traidor virus que tantos estragos está causando. Toquemos madera, que esto no se ha acabado aquí.

Han sido varias las decisiones que, como consecuencia de la pandemia, se ha visto obligado a adoptar el club, respecto a sus actividades. Además de la suspensión del campeonato durante los meses de marzo, abril y mayo, otras de las decisiones a las que el club se ha visto obligado a tomar, han sido el aplazamiento de la celebración del 50º aniversario de su fundación de una parte, y la suspensión de la Marcha Solidaria Alba Pérez, por otra.

Recodaréis, que la última excursión puntuable, tuvo lugar el día 8 de marzo, al restaurante “La granja”, de Vaquerisses. Más de tres meses (si exceptuamos los dos últimos domingos), sin poder disfrutar de nuestras entrañables “batallas” y tertulias. Por fortuna, poco a poco, todo ha ido volviendo a la “nueva normalidad” y, a partir del próximo domingo, día 5, nuestro club reemprende el campeonato de cicloturismo (ver calendario julio y agosto).

Para este reinicio de campeonato, la excursión del próximo domingo estaba programaba a la pintoresca localidad de S. Martí Sarroca, La bleda. Sin embargo, por motivos logísticos, se ha tenido que reducir y nuestro reponedor y suculento, ágape, tendrá lugar en el restaurante “Ca la Kati” (a menos de un km de S. Martí Sarroca). Un lugar muy agradable en el que, a la sombra de frondosas moreras, por 7 euros (suponiendo no hayan subido el precio) podremos elegir entre “almuerzo de ciclista o de motorista”.

En la ruta de ida, tendremos como principal dificultad, el puerto del Ordal. Después del reagrupamiento en el pueblo del mismo nombre, podremos disfrutar de un suave descenso, en el que no faltará la típica batalla, que nos dejará en Vilafranca. Desde allí, aunque la ruta está programada por Guardiola de Font Rubí (15 km. hasta Ca la Kati), si alguien le apetece ahorrarse 5 km, puede optar por tomar directamente la carretera de S. Martí Sarroca.

La ruta de regreso está programada por Guardiola de Fon Rubí, El Plá del Penedés, S. Sadurní, Gelida, Martorell y Molins de Rei. Esta ruta, aún sin tener que salvar grandes dificultades, está salpicada de continuos repechos. Un sube y baja que según el ritmo que se tome, y el calor, que seguro nos acompañará durante toda la jornada, puede causar estragos. Así que, deberemos ser prudentes y saber regular para evitar la, siempre desagradable presencia de famoso “Tío del Mazo”.

Y nada más por hoy mis queridos amigos y mis queridas amigas. A partir de la próxima semana podréis seguir “disfrutando” (es un decir), de las “magníficas crónicas” de este viejo, mítico, legendario e incombustible (baja Modesto que sube el Cinto), viejo Globero.

¡Ah! Que no se me olvide; recordad que para cualquier problema que tengáis en la bici, nuestro mecánico de confianza, Rafa Marco, os ofrece un 10% de descuento en material y mano de obra.

Un abrazo, hasta la próxima.

Cinto, el viejo Globero.