LAS CRÓNICAS DEL CINTO (ese viejo globero)

     Hola a todo/as querido/as Velo/as; tal como dije la semana pasada, siempre es un reto enfrentarse al teclado y empezar a escribir la crónica, y todavía más si el cronista no sabe por dónde empezar. Sin embargo, no es hoy este el caso; hoy he decidido hacerlo reseñando un par de efemérides algo curiosas, sucedidas en tal día como un 25 de marzo. Una de ella se refiere al primer récord de la hora universalmente aceptado, logrado en Cambrige, el 25 de marzo de 1876, por Frank Dodds al recorrer la distancia de 25.598 m. Sin embargo, ya en 1973 un tal James Moor, estableció la primera marca registrada, aunque no homologada, de 23,3 km. La otra efeméride se refiere a uno de los cinco monumentos del ciclismo, junto a la Milán S Remo, Paris-Rubaix, Lieja Bastgne – Lieja, y Giro de Lombardía, el Tour de Flandes, oficialmente De Ronde van Vlaanderen, cuya primera edición se celebró el 25 de marzo de 1913.

     Ah, se me olvidaba; uno que es medio poeta no puede sustraerse a recordar al gran poeta, José Ignacio Javier Oriol Encarnación de Espronceda Delgado. Más conocido como José de Espronceda, el autor de “La canción del Pirata” (ese poema que empieza diciendo; Con diez cañones por banda viento en popa a toda vela, etc.), que nació el  25 de marzo de 1808 en Madrid.

     También nuestro club funciona “viento en popa a toda vela”, pues a pesar de que el mejor de los pronósticos sobre el tiempo  del pasado domingo 25 de marzo, anunciaba posibles chaparrones, fuimos varios los valientes, no sólo en darnos cita en la plaza, sino también los que a lo largo del recorrido se fueron uniendo al grupo hasta formar un respetable pelotoncito compuesto por; el Presi, el Perona, el Miquel, el Sisco, el Rafa, el Seve, el Joaquín y el Cinto, ocho en total más el Adrià quien, imitando a su digno abuelo, bajó en coche desde Corbera y aparcó en la estación de Quatre Camins para incorporarse al grupo cuando este le alcanzara dirección Terrassa.

     Pero el destino juega sus cartas. Pinchó el Seve poco antes de llegar a Molins de Rei y, como es costumbre, paró el grupo para esperarle y ayudarle a reparar en el caso de que fuese necesario. Pero un servidor considerando que mi nieto Adrià, al ser novato podría extrañarse de la tardanza del grupo e incluso equivocarse de carretera en algún cruce o rotonda, opté por continuar con ánimo de alcanzarle lo antes posible, y persiguiendo al Adrià, poco después del cruce del Papiol, comenzó a lloviznar, la cual cosa no sorprendió a nadie pues, más o menos, era lo esperado.

    El que esto escribe, previniendo lo que podía pasar en un día tan gris, al salir de casa tuvo la precaución de coger un impermeable par él y otro para el Adrià, pero viendo que pasaban los quilómetros y el nieto no parecía y la llovizna se iba convirtiendo en un chaparrón, opté por llamarle por el móvil y decirle que parara allí donde estuviera, y que me esperara. Le alcancé a la entrada de Rubí, nos pusimos los impermeables y continuamos tan panchos en dirección Terrassa.

     Pero en el grupo las circunstancias fueron otras. Reparado el pinchazo y con el tiempo que se iba complicando a causa de la lluvia, con muy buen criterio, se tomó la decisión de descartar la ruta prevista por Terrassa y Viladecavalls, y optar por la más corta de Martorell y Olesa. Siempre atento, el Seve me llamó para avisarme de tal circunstancia, sin embargo, quizás por falta de cobertura o por cualquier otra causa, no recibí la llamada. En fin, una vez llegamos a Terrassa el Adrià y yo, puestos al corriente a través de las debidas llamadas, esta vez sin problemas de cobertura y como bien está lo que bien acaba, completamos ambos la ruta prevista con el añadido de que cesó la lluvia sin que volviera a aparecer a lo largo de la maña, y nos juntamos con el grupo en el restaurante La Brasería. A destacar la presencia de Clara y Asun, que vinieron de acompañantes en coche con el Balbis. Un beso para ellas.

     Se degustaron unas suculentas butifarras a la brasa durante el almuerzo que transcurrió con el acostumbrado buen humor y jolgorio característico de nuestro grupo y después de la típica foto de familia, vuelta a la palestra esperando que S. Pedro, se apiadara de nosotros y nos dejara regresar sin mandarnos más lluvia que la ya caída hasta entonces.

     Y en cuanto a al regreso muy poco que consignar, quizás lo más destacado fue la renuncia a volver por Los Once y Castellbisbal, dado que, entre unas cosas y otras, el tiempo se nos echó encima y, consecuencia de ello, se optó por la ruta de Martorell y Molins de Rei.

     Y por hoy nada más querido/as Velo/as, sólo recordaros una vez más, para que no se os olvide y no os caiga en saco roto, que para cualquier problema mecánico o de material que tengáis, no dudéis en acudir a nuestro mecánico de confianza Rafa Marco quien en su tienda y taller de la C/ Renclusa, 50 de l’Hospitalet, os efectuará las oportunas reparaciones siempre con la máxima eficacia y con el 10/% de descuento en material y mano de obra. No lo olvidéis.

      Y para el que quiera disfrutar de una extraordinaria excursión por la costa del Maresme, que no deje de participar en la próxima del día 1 de abril, domingo de Gloria, programada a Canyamars, cuyos perfiles y recorrido adjunto en esta misma página.

     Un abrazo a todo/as y hasta la próxima, Cinto.

     

  

 

VELOCLUBEXCURSIONISTA. EXCURSIÓN A CANYAMARS
PERFIL RUTA IDA; Barcelona, Badalona, Mongat, Masnou, Premià, Argentona, Dosrius, Canyamars.
DÍA; 01/04/2018, 8 h.
CONCENTRACIÓN; MERCADO DE COLLBLANC

VELOCLUBEXCURSIONISTA, EXCURSIÓN A CANYAMARS
PERFIL RUTA DE REGRESO
RECORRIDO;Dosrius, Orrius,La Roca, Montornés,Montcada, Ripollet, Cerdanyola, Forat del Vent, ronda de Dalt, l'Hospitalet