20. may., 2022

Texto

—Paco, Te he traído una cerveza sin alcohol

—Como me cuidas, cari. Toma este anillo de diamantes

—Es falso.

—Has empezado tú primero

 

LA CRÓNICA

Una excursión guapa la del pasado domingo a Clariana. Sin despistes, sino más bien, todo lo contario. Quedamos el Fede y yo a las 7,30h. en la rotonda de Quatre Camins. Tenía calculado que el grupo llegaría sobre las 8.10/8.15h. a la rotonda de Les Filipines. Calculé bien; coincidimos con ellos con puntualidad milimétrica.

El grupo venía formado por; Nico, Miguel (pibe 2), Sergio (pibe1), Marcial, Seve, Camacho, Orlando, Sergi Alcaraz y su amigo Antonio. Nueve Velos que, sumados al Fede y al Cinto, formamos un pelotoncito de once. El tramo desde la rotonda de Les Filipines, hasta el pie de costas, fue tranquilo y sosegado, pero, como era de esperar, nada más comenzar la ascensión se desató la batalla. Se fueron por delante el Nico y el Miguel (pibe 2), perseguidos por el Sergi (pibe1), Orlando, Fede y Seve. Por detrás de estos, cada uno a su aire, el resto del grupo; Cinto Marcial, Antonio, Sergi y Camacho. Llegados al reagrupamiento de la gasolinera de Sitges, nos esperaba el Joaquín y a los pocos minutos apareció el Oscar, que venia tarde y no pudo unirse antes al grupo.

Después del reagrupamiento, nos esperaba un tramo fácil, de 14 km. hasta el en lace con la BV–2115. En el trayecto desaparecieron el Miguel (pibe 2) y el Sergi (pibe 1). Imagino que por compromisos familiares.

Llegamos agrupados al enlace con la BV-2115, carretera que conduce al Pantano de Foix. A partir de allí, se fueron sin decir adiós, el Nico, Oscar y Orlando, por detrás un trío compuesto por el Fede, Marcial y Cinto, circulamos juntos hasta llegar a los últimos repechos antes de Castellet, en los que el Fede, nos sacó de punto y, aunque nos esperó hasta el cruce de los últimos  km. de ascensión a Clariana, apenas llevábamos ascendiendo 300 m. ya lo habíamos perdido de vista.   Por detrás venía nuestro buen capitán; el Seve, que, como buen compañero, se quedó con el Joaquín, falto de forma, pero con una gran voluntad, y con el Camacho.

Almorzamos en el restaurante, ya conocido de otras ocasiones, La Casona, un lugar encantador con amplio jardín entre pinos y con vistas al valle, ideal para estar fresquitos en días calurosos, servidos por unas simpatiquísimas camareras que nos dispensaron un trato muy agradable. Poco después de instalarnos apareció el Dani, nuestro presidente, que vino en coche, portador de la placa homenaje recibida el pasado sábado de la FCC conmemorativa del 50 aniversario de la fundación del club (ver foto adjunta al texto).

El almuerzo discurrió entre la agradable tertulia que suele estar presente en cada una de nuestras excursiones y unas cuantas collejas que me propinó el Nico, (será que me porto como un niño malo), acompañadas de ese gutural grito que suele dedicarme que ya todos conocéis y no es necesario que lo repita. Una vez repuestas nuestras fuerzas con los ricos bocatas al gusto, según cada uno, y tomadas las correspondientes infusiones, sacamos la correspondiente foto de familia y arrancamos dispuestos a cubrir los 65km (para algunos algo menos), de la ruta de regreso, con la ascensión al Ordal como máxima dificultad.

No hubo batalla en esta ocasión. El Nico y el Oscar, se fueron turnando en cabeza del grupo y pusieron un ritmo constante y sin sobresaltos, mientras el Dani, se detuvo en un punto de la ruta para sacar unas fotos. Nos reagrupamos en la rotonda de S. Pere de Molanta; el grupo se había partido en dos, y en el segundo grupo venían el Camacho, el Marcial. el Sergi Alcaraz, el Antonio y el Seve de nuevo junto al Joaquín para esperarlo por si le hacía falta (Un Gran Capitán y compañero).

Llegados a la altura del cruce de Lavern, el Fede y el Nico abandonaron el grupo, para dirigirse hacia S. Sadurní y Gelida y un kilometro más adelante, en la fuente de El Recó del Pago, se pararon a beber el Oscar y el Orlando dejándome más solo que la una. Pero seguí al tran, tran, y con más pena que gloria, ascendí el Ordal sin más compañía que mi propio globo (para qué voy a decir una cosa por otra).

Como llegué solito a la cima del puerto, me dediqué a ir sacando fotos a los «mataos» que iban llegando; el Oscar, El Marcial, etc. y después de reagruparnos de nuevo, vino la recompensa del descenso, que hicimos tranquilos y sosegados, hasta Quatre Camins, donde me despedí del grupo después de haber disfrutado de otra de las fantásticas excursiones del Velo, tanto por el recorrido como por los amigos y compañeros que la compartimos.

Antes de despedirme quiero recodaros que por cese de la actividad, BIBCLETAS MARCO,  liquida todas las existencias y ofrece un 20% de descuento en bicis de carretera y BTT, componentes, recambios, ropa, etc. La tienda permanece abierta todos los lunes, miércoles y viernes. Recodad; Calle, Renclusa, 50, de l’Hospitalet.

Hasta la próxima, un abrazo.

Cinto.

PD. Durante esta semana nuestra web ha tenido 414 visitas y el total de visitas recibidas desde que se activó la página, es de 108.344.  (el récor de visitas lo ostenta los álbumes de las fotos). Desde estas líneas quiero dar las gracias a todos y todas los que han dedicado unos minutos a leer mis crónicas. Gracias por vuestro tiempo.

A decir verdad y, para ser sincero, lo hago porque me gusta, para mí es un placer escribir y pienso que aporto mi grano de arena para mantener vivo nuestro club. De las 414 vistas de esta semana, ignoro cuántas de ellas han sido para leer mi crónica semanal, pero después del esfuerzo que hice para inspirarme en ese «Alegato contra la guerra de Ucrania» y contra todas las guerras, esperaba que alguien dedicara un «me gusta»(solo una persona ha hecho un comentario), Pero no por engordar mi ego, no lo necesito; sino como un pequeño gesto de solidaridad al pueblo ucraniano  que está sufriendo las atrocidades de un loco paranoico, y como rechazo a todas las guerras.

Lo siento, tenia que decirlo y pido disculpas por si alguien se siente ofendido.

Os quiero.